LA ALFOMBRA ROJA DE LA BODA

Es muy habitual que fotógrafos y videógrafos ocupen la alfombra roja en la entrada de la novia. ¿El resultado? Un desastre… para el novio y para los invitados.
¿Por qué? Porque en lugar de ver entrar a la novia (uno de los momentos más emocionantes y esperados en una boda, si no el que más), ven a uno o varios profesionales caminando de espaldas y tapando totalmente la visión.

¿Es imprescindible que los fotógrafos y videógrafos trabajen así? De ninguna manera.
En mi caso, como videógrafo, me quedo en un rinconcito en el altar, agachado, y con dos cámaras simultáneas: por un lado, tengo un trípode bajo con una cámara y un gran angular, que graba un plano muy abierto de la entrada de la novia. Por otro lado, sostengo una segunda cámara con un teleobjetivo, con el que grabo un plano muy cerrado de la novia y su acompañante.

De esta manera, ni “mancho” la alfombra roja, entorpeciendo la mirada ni el momentazo, ni me pierdo detalle de la escena.

¿Podría usar una steady cam en el pasillo? Por supuesto que sí, sería un plano chulo: una imagen estabilizada de la novia camino al altar. Ahora bien, nuevamente, arruinaría el momento para el novio.

Creo que en las bodas debería prohibirse pisar la alfombra roja durante las entradas. Creo que los profesionales tenemos medios y cabeza para solucionarlo de otra manera, y creo que ya va siendo hora de que prioricemos las emociones reales de las parejas por encima de todo. Otro ejemplo sería dejar de basar los vídeos de boda en imágenes posadas de pareja. Pero de eso hablamos otro día, de momento… dejemos limpia la alfombra roja por favor!!















Guille 678 55 43 81 / guille@ensu.es
Marta 678 55 43 82 / marta@ensu.es