En la videografía de boda actual, todo se mueve a toda la velocidad.
La tendencia en los vídeos actuales es que la cámara no pare quieta.
En cambio, la narración es estática. Apenas se presentan ideas.
Todo se reduce a que las imágenes se muevan rápido, mientras el cerebro se queda quieto.
Así que siempre hemos promovido el movimiento de ideas por encima del movimiento de la cámara.
Si la cámara se ha de mover, que se mueva, pero que sirva para contar algo.
En lugar de movernos en espiral sobre el vacío,
removamos las ideas y las emociones.
Hemos venido a jugar
sentir
vivir
pensar
crecer
compartir
emocionar