Incluye imágenes que grabamos de la pedida de mano.
Ahí está nuestro trabajo, en bucear entre las olas y tratar de encapsular los pequeños momentos que lo cuentan todo. La historia nunca está en los posados. Nunca. La belleza está en la simplicidad de cuanto está ante nosotros, desnudo y expuesto ante todos porque, en un día de boda, no se puede esconder nada.
Así que me veo reflejado en vuestras miradas, en vuestras bromas, en vuestras caricias y abrazos. Por todo esto estamos aquí.